Gracias por venir.


Gracias por pasar por aquí.

El amor es esa enfermedad incurable,
que produce estados de dulce melancolía
y de sueños despiertos.
Dejo aquí mis síntomas, en forma de poemas,
escritos, dibujos, canciones...

Estás en tu casa. Ponte comod@.
Me gustan las críticas sinceras.
Espero que disfrutes.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Te has marchado, no sin antes borrarme los recuerdos. No los recuerdos tuyos, sino los otros, el resto. Los tuyos los tengo, y no quiero olvidarte. Pero de alguna manera, tengo que seguir viviendo.

Cuando no recuerde
cómo son tus muslos
con la primavera
me enamoraré





























aún más de ti.

20 comentarios:

midala dijo...

Los recuerdos nunca se podran borrar de nuestras memorias, es lo único que realmente son nuestros.Genial,un besazooooooo

Julio Benavente Caballero dijo...

Gracias por tus visitas, midala.
Te echaré de menos. Mucha suerte con lo de la próxima semana y vuelve pronto.
Un besazo

María dijo...

Recuerdos que están ahí y permanece, recuerdos que abrigan,
que están vivos,
en el alma de tus pensamientos.

Un beso.

María dijo...

Recuerdos que están ahí y permanece, recuerdos que abrigan,
que están vivos,
en el alma de tus pensamientos.

Un beso.

Julio Benavente Caballero dijo...

MARÍA, no sé si sabría vivir sin ellos.
Un beso.

CARLOS dijo...

no soy nadie para dar consejos...me limitaré a decirte que no uses máscara en el gimnasio...


Un abrazo

Julio Benavente Caballero dijo...

CARLOS, te voy a hacer caso, jajajaja
Gracias.
Un abrazo.

Ángela dijo...

En un lugar del universo de cuyo nombre si quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo caballero, de los de carnavalesca careta, montado en un corcel de chatarra, custodiadas por los flancos sus carnes magras, por dos bellas doncellas de peluca rosada y orejitas de roedor. Bellas ambas.
jajaja
amigo y vecino: llegará la primavera alborotando estos pasillos, retumbarán las palabras de amor y nos enloquecerá el eco de los corazones enamorados. Y todo será verde, verde, verde...
Hermoso poema, Julio, pero a mi ya no me extraña. Sos un poeta.

Gizela dijo...

Precioso!!
Somos un entramado de recuerdos
Buenos y malos, alegres y tristes
Pero son parte de nuestro caudal y parte de nuestra fuerza para renacer en pequeñas resurrecciones a lo largo del camino
Un beso

midala dijo...

Paso a mirar si tenías algo nuevo y como veo que no,te dejo un besito!!!

TORO SALVAJE dijo...

La memoria, esa caprichosa...

Saludos.

Respirando entre palabras. dijo...

Es increible la sensación que logras provocar con tan pocas pero intensas palabras...
Cada vez mejor, si cabe la palabra dentro de tanta tristeza.
Besitos

elisa...lichazul dijo...

tejemos recuerdos para que nos arropen el cuerpo cuando los años nos alcancen
y si esos recuerdos tienen un solo nombre el aire que los envuelve terminará ahogándonos

intensidad y evocación me resultan de tu poema Julio
un cazador cazado
una sensación de desamparo
Felicitaciones
logras traspasarnos esa visión del sujeto poético

salutos

Julio Benavente Caballero dijo...

ÁNGELA, ya estás tú para alborotar...para que queremos primavera. jajajaja
Acabo de flipar en tu casa como siempre.
Besos.

Julio Benavente Caballero dijo...

GIZELA, lo has dicho mucho mejor que yo.
Me encanta lo de las pequeñas resurrecciones.
Besos

MIDALA, gracias por venir. Otro beso para ti.

Y que lo digas TORO, y dolorosa.

Julio Benavente Caballero dijo...

RESPIRANDO, a veces, la tristeza me hace vivir, y cuando llego a ser alegría soy aún más triste.
Besos

Julio Benavente Caballero dijo...

ELISA, me resulta muy interesante tu reflexión sobre los recuerdos. Gracias.
Besos

Irene Comendador dijo...

Un titulo grande, un gran sentimiento puesto en él, pero es esa última frase la que queda revoloteando por la mente mientras te alejas... maravilloso este juego de estilo que nos traes, siempre innovando mi Julio
Besotes corazón ;D

Julio Benavente Caballero dijo...

Gracias Irene.
Besos

Isa Ramos dijo...

Muy bonito el poema. Los recuerdos son los que nos mantienen vivos. Si olvidaramos los recuerdos seríamos como un mar sin agua.
Saludos y un abrazo