Gracias por venir.


Gracias por pasar por aquí.

El amor es esa enfermedad incurable,
que produce estados de dulce melancolía
y de sueños despiertos.
Dejo aquí mis síntomas, en forma de poemas,
escritos, dibujos, canciones...

Estás en tu casa. Ponte comod@.
Me gustan las críticas sinceras.
Espero que disfrutes.

martes, 17 de enero de 2012

Libre en ti

Qué bonita eres cuando eres tú
Sin ocultarte
Cuando conoces mis manos
Risa de color otoño
Cuando sabes que sólo tengo un corazón
Y es tuyo todo

Cuánto dolor produce tu prudencia
Si te escondes
Mil lágrimas mías sobre tus temores
Mil lágrimas tuyas sobre el miedo mío
Frío llanto de color invierno
De agonía

Te siento cálida y cercana
Apoyada sobre el hombro de mi beso
No quiero que mañana con el alba
Ocultes tu rostro
Entre esas finas manos tuyas
Que ahora me acarician

Estás conmigo y tu sonrisa
Se ha hecho una con el cielo
No hay felicidad más abundante
Que la de verte así
Rotas las amarras de tu mesura
Libre en ti

18 comentarios:

Ángela dijo...

(................. )
Todo lo que hay dentro del paréntesis es un largo suspiro, todo lo escrito detrás, carece de importancia.
Tus letras prenden, calan, empapan, atraviesan, enternecen...
Eso, que me gustas como escribes :)
Un abrazo cálido de invierno.

MORGANA dijo...

Julio...¡Es tan hermoso lo que escribes!!
Me heces sentirme transportada a otro mundo,el tuyo..
Besos llenos de cariño.

MORGANA dijo...

Julio tu poema es...maravilloso.Tanto amor en él que se sale.
Es una delicia leerte.
Millones de besos.

CARLOS dijo...

Julio...emocionante...y por cierto..aplicable a una amante, una pareja o , incluso, a una hija...
Se te nota la sensibilidad en cada poro...

TORO SALVAJE dijo...

Si lo lee enloquece de contenta.

Saludos.

Igor dijo...

Libre en ti es muy distinto que Libre de ti (misma), me indica un interior. Hermosa pieza, que fluye como el agua. "Risa de color otoño" esto es, para mí gusto, un pedazo de verso.
Esa prudencia que limita. Casi nadie la recuerda.
Un abrazo.

Julio G. Martín dijo...

Gustarte a tí es todo un honor. Ya sabes cuanto te admiro.
Por cierto precioso tu "Invierno", y siento no poder entrar a tus comentarios desde hace unos días, porque seguro que me has contestado a lo de tu libro...
Un abrazo

Julio G. Martín dijo...

Gracias Morgana, que una guerrera del amor como tú piense eso, me anima a seguir dejando sentimientos.
Un montón de besos para ti.

Julio G. Martín dijo...

Es cierto que se podría aplicar incluso a una hija. Pero éste es el rincón de mi eterna Amada ;)
Gracias Carlos.
Un abrazo

Julio G. Martín dijo...

Por suerte no enloqueció, jajaja, pero creo que le gustó.
Me pidió que cambiase una palabra y así queda mejor.
Un abrazo

Julio G. Martín dijo...

Muchas gracias por venir Igor.
Es verdad que casi nadie recuerda esa prudencia.
Abrazos

Irene Comendador dijo...

Los placeres y las cambiantes corrientes de los días y las noches, que diferente se ve a veces la estancia cuando despunta el alba, cuando el sol toma su trono y nos acaricia, cuando la oscuridad se ha retirado, que será lo que nos muestre el nuevo color a la vista? Maravillosa como siempre esta poesía poética y llena de emociones. Eres genial Julio, siempre
Besos besos

Julio G. Martín dijo...

Un placer verte, Irene, sé que estás a tope con tus nuevas páginas, tu novela, tu concurso...
Supongo que atreverse a vivir el color que la vida te presenta, sin pelear por cambiarlo, tiene que acabar bien.
Besos

Berlín dijo...

He curioseado tu blog, Julio, espero que no te importe. ya sabes, curiosidad femenina. Y he visto que recién comienzo a ser amiga de todo un artista: tocas la guitarra, realizas unos bocetos muy sugerentes y escribes de maravilla. ésta última es la faceta que más conozco de ti, y me gusta. Todo eso me grita al oído que eres un ser muy sensible, observador por supuesto, y lo más importante, sabes transmitir lo que sientes, que no todo el mundo puede hacerlo. Andaré por aquí, como los gatos, oliendo y saltando por los tejados, pero si se me apaga la luz, ando por mi foro de literatura.
Un abrazo cálido. Por cierto, si te encuentras Berlín, en lugar de Angela, sigo siendo yo.:)

Julio G. Martín dijo...

Cómo me va a importar, Ángela. Estás en tu casa, y yo encantado si te gusta lo que encuentras.
Ya sabes que a mí tu blog me encanta y paso ratillos muy agradables allí.
Un abrazo

Diana Ƹ̴Ӂ̴Ʒ dijo...

Tan suaves como una caricia del viento se perciben tus versos.

Muy cálido y muy lindo tu espacio.

Vengo del blog de María, "Algo más que palabras" para agradecerte por tu bonito comentario sobre mi poema !Qué importa!, pero con tu permiso me quedo.

Abrazos alados.

Julio G. Martín dijo...

Me encantó tu poema, Diana. Me alegra mucho tenerte por aquí. Sé bienvenida.
Un abrazo

Ángela dijo...

Vaya, no había visto esos bocetos tuyos...