Gracias por venir.


Gracias por pasar por aquí.

El amor es esa enfermedad incurable,
que produce estados de dulce melancolía
y de sueños despiertos.
Dejo aquí mis síntomas, en forma de poemas,
escritos, dibujos, canciones...

Estás en tu casa. Ponte comod@.
Me gustan las críticas sinceras.
Espero que disfrutes.

lunes, 2 de enero de 2012

La niña del espejo.

Ven a mirarte, niña,
a la orilla, en luna.
Déjame que te muestre
lo que te ocultas.

Lo que te ocultas, niña
empapada en besos.
Préstame tu figura,
yo te sostengo.

Fíjate en el reflejo
de esos amantes.
Si te parece bello,
que no se aparten.

Que no se aparten, niña,
que bailen juntos
flexibles maravillas,
como dos juncos.

Disfruta lo que eres
con diez sentidos.
Espejos de placeres,
tus ojos míos.

Ven a mirarte, amada.
Ven que te vea.
Bendita madrugada
en tu marea.

Marea de tu cuerpo,
esculpida viva.
Llévate este recuerdo
en la mochila.

7 comentarios:

Irene Comendador dijo...

Precioso Julio, en esa orilla llena de juncos que bailan descolocados, enamorados, precioso precioso!!
Un beso y sigue por esa senda que la caminas muy bien :DDD

TORO SALVAJE dijo...

Bonito, bonito y bonito.

Saludos.

Carlos dijo...

Muy chulo Julio....muy chulo...

Un abrazo

Ángela dijo...

Rítmico, musical, Lorquiano. Es como una cascada de palabras que van fluyendo despacio, pero sin detenerse.
uf, precioso.
Un beso.

Julio G. Martín dijo...

Gracias por vuestros comentarios, espero que este año nos sigamos viendo por los blogs de un@s y otr@s.
Abrazos

Hanita dijo...

Es hermoso!!! lo leo y me dan ganas de volverme a enamorar :) saludines Julio!!!

Julio G. Martín dijo...

Hanita, qué ilusión verte aquí.
Espero de todo corazón que te vuelvas a enamorar y que seas correspondida como te mereces.
Un beso