Gracias por venir.


Gracias por pasar por aquí.

El amor es esa enfermedad incurable,
que produce estados de dulce melancolía
y de sueños despiertos.
Dejo aquí mis síntomas, en forma de poemas,
escritos, dibujos, canciones...

Estás en tu casa. Ponte comod@.
Me gustan las críticas sinceras.
Espero que disfrutes.

jueves, 15 de diciembre de 2011

A mis labios

Hace un rato he pasado frente a tu casa
Con el cruel antifaz tras el que me hallo
Oculto para estar desaparecido
O parecerlo
No sea que alguien me vea verte
O aún peor me veas Tú
Peor que peor no quieras verme
Insoportable yo te vea
Mortal me vea intentando verte
Sin querer Tú que te vea

Tenías encendida la luz del salón
Cálida desolladura de mi miocardio
Sufriente golpeado y tullido
Por la evocación
Te imaginé tumbada en el sofá
Desnuda leyendo
Dejando el libro y cogiendo mis besos
Cerrando los ojos cinco minutos
A mis labios

Una eternidad mirando hecha un instante
Mezclado el gozo con la rabia y con la pena
Una ola de sorpresas a mis ojos
Y en la cresta salada un pronombre
Encerrado en una tumba con doce cuerdas
Que ya no tocamos

Apresurando el paso al huir del recuerdo
Me dí de bruces contigo
Qué hacía la luz de tu salón encendida
Es la primera vez que hago el amor en mitad de la calle
Nunca había hecho el amor por última vez.

8 comentarios:

Ángela dijo...

Escribes de una manera muy sensual, es como que tus palabras se introducen en la piel. Sabroso y dulce poema.
Y a ver si tengo la suerte esta vez de que leas estas palabras, carajo.

Julio G. Martín dijo...

Gracias Ángela, me encanta que te guste y sí, esta vez no ha habido fantasmas bloggeros y te leo.
Un beso

Irene Comendador dijo...

Genial este extraño poema, de estar y no estar, de tocar y no tocar, de ausencias y encuentros, muy bueno, si señor ;D
Ah, y besos, muchos besos

Respirando entre palabras. dijo...

Pegó tan fuerte el amor, que de la tristeza hiciste el más bello poema.
Besos

Julio G. Martín dijo...

Gracias Irene, por estar siempre ahí. Tu cable de la risa me saco de un momento muy difícil. Besazos doctora.
Respirando, me alegro que te guste y por si vuelves aquí, te diré que me están encantando tus últimas entradas llenas de pasión, pero no te puedo comentar, supongo que no quieres...Un beso y gracias.

TORO SALVAJE dijo...

Por última vez...
Duele hasta al leerlo.

Saludos.

Anónimo dijo...

Duele leerlo !de lo malo que es!

Julio G. Martín dijo...

Jajajaja, Anónimo gracias por la crítica, pero ya puesto, ¿podrías decir porqué o dejar un enlace a algún escrito tuyo para leerlo y aprender?
Gracias, un abrazo