Gracias por venir.


Gracias por pasar por aquí.

El amor es esa enfermedad incurable,
que produce estados de dulce melancolía
y de sueños despiertos.
Dejo aquí mis síntomas, en forma de poemas,
escritos, dibujos, canciones...

Estás en tu casa. Ponte comod@.
Me gustan las críticas sinceras.
Espero que disfrutes.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Siempre tuyo.

Te sueño recostada en un harén de canciones
encogidas tus piernas ventajosamente
para mí que veo entre los muslos de seda negra
la principal causa de mis eyaculaciones
místicas
luminiscentes
silenciosas
tuyas
siempre tuyas
sólo tuyas

Te sueño entre humo y luz de velas
desesperadamente libre de ti
dejándote volar mil besos hecha
esos mil besos que flotan sobre mí
místicos
luminiscentes
silenciosos
míos
siempre míos
sólo míos

Te sueño protagonista de un eternometraje
y recuerdo de ese  sueño el vestuario
la luz la música el guionista el maquillaje
y el color no color negro de tus labios
místicos
sólo místicos

Me regocijo tanto en ese sueño
del que tengo cientos de fotografías
y me gusta tanto el personaje
abrumadoramente sencillo que hacías
místico
luminiscente
silencioso
tuyo
siempre mío
sólo nuestro

Que me mataría si pudiera eso cambiar
algo de lo que pasa en tu vida
tan culpable soy de enamorar
como de hacerte sentir querida.

8 comentarios:

Irene Comendador dijo...

Lo ame con cada porción de piel que poseo, con cada rincón que tengo lo ame, es inquietante como esos sueños tan tuyos, míos, nuestros y eternos, llegan a ser la luz de imaginación y el despertar de lo deseado. Esta vez si que no se me entiende, lo siento...
Pero ser la dueña de esos sueños tiene que ser místico, luminiscente, silencioso y perfecto
Un súper beso soñador de paraísos y versos perversos.

Julio G. Martín dijo...

Claro que te entiendo. Gracias por dejar comentarios tan especiales a mis entradas.
Un beso, Irene

Respirando entre palabras. dijo...

Ufff, que manera más deliciosa de sentir, y tan dolorosa por sufrir.
Tan culpable eres?
Lo que en verdad siento con este escrito, mejor me lo reservo ;)
Besos

Julio G. Martín dijo...

Sí, así de culpable soy.

Ignacio Carcelén dijo...

Yo ya he decido quitarme del medio, así que no temo nada, pero me quedan un par de cosas por hacer, y que nadie se asuste.

Ignacio Carcelén dijo...

Es que estoy muy cansado

TORO SALVAJE dijo...

Bendita culpabilidad entonces.

Saludos.

María dijo...

Qué bonito... soñar entre humo y luz de velas...